En el final de los tiempos la vida no acaba sino que inicia,

y se contempla desde un nueva Luz.

Inicia un nuevo ciclo, lo anterior ya pasó.

Estamos  en proceso de mutación genética y, en un tiempo cercano,

vamos a vivir en el espacio fuera del tiempo.

EL fin de los tiempos

Namaste

Estas palabras, “el fin de los tiempos”, impresionan, asustan incluso, pero voy a explicaros  de  tal modo que se pueda fácilmente entender.

 

De forma muy sencilla es como si ya hubiéramos llegado al fin de una etapa o ciclo vital, algo así como la mujer embarazada que ha llegado al final de su gestación. No es que se acaba la vida: es que empieza

También es como las horas previas al amanecer, siempre muy oscuras, no es que se acabe la noche, es que empieza el día.

Y si, hemos llegado al final de una noche galáctica, ya está amaneciendo!!!

Y lo que ocurre, lo que sucede al nacer y al amanecer, es que respiramos, descubrimos quienes somos, y comprendemos todo desde una nueva perspectiva: comprendemos y experimentamos la Verdad.

 

La nueva Luz primero nos da un baño de purificación (creándose  experiencias de vida difíciles y caóticas, distopía social).

Luego y/o paralelamente  nos activa y otorga muchas posibilidades, que estaban dormidas, o en latencia, esperando su manifestación.

 

Ahora son los tiempos de la nueva Luz, es el nuevo tiempo, el nuevo ciclo, y todos nos ponemos en marcha de un nuevo modo, desde una nueva conciencia. Lo anterior ya pasó.  

 

Una de las grandes Verdades que ahora podemos experimentar, es que cuando entramos en la nueva conciencia, el tiempo no existe. Esto es el fin de los tiempos, la experiencia interna y profunda de existir  más allá del tiempo.

 

Realmente el tiempo lineal, el de ayer, hoy y mañana,  sólo pertenece al pensamiento dual,  a la antigua forma de existir. Sin embargo lo seguimos usando, es normal, mientras nuestros cuerpos aun pertenezcan a la dimensión física de la tercera dimensión.

 

Quede claro que estamos en proceso de mutación genética, por tanto, celular y física,  y que en un tiempo cercano, y ya ahora en algunos momentos, podemos empezara a vivir en el espacio fuera del tiempo.

 

Esto son experiencias que hasta el presente sólo pertenecían y experimentaban los llamados “santos” o iluminados.

Actualmente ya somos muchos que de forma  cotidiana recibimos y existimos  desde otros planos de conciencia: muchos ya experimentamos  y creamos sanaciones a distancias, teletransportaciones, bilocación, conexión con líneas de tiempo paralelas, conexión con  las personas que han desencarnado  y con frecuencias o dimensiones de otras constelaciones y galaxias.

 

Estamos entrando en experiencias que la mente lineal no conoce ni puede conocer. Estamos activando la mente superior o abstracta, viviendo la experiencia de existir sin límites.

 

También estamos entrando en la compresión de la esencia, núcleo o dinamismo que mueve la Vida.  Y ese núcleo no se rige por las leyes del espacio/tiempo lineal, sino por los movimientos cuánticos y las vibraciones  del vacío, las llamadas leyes universales.

 

Así que el fin de los tiempos, ya lo estamos viviendo, no todos, algunos no,  y no en todo momento.

 

Si quieres basta  entrar en tu interior y tu profundo silencio, y esa es la mejor puerta estelar que te conduzce a la experiencia de otras dimensiones. Luego, cuando tu cuerpo se vaya acostumbrado a esas frecuencias, esas realidades empezaran a hacerse físicas y reales en esta encarnación. La experiencia de lo divino en la Tierra.

 

Namaste

 

Lourdes Tornos Sales,  en la Tierra

Mariceli, entre la Tierra y el Cielo

Ommaiah, en el Cielo de Sirio

El Vacio y el Todo