El  Yo Soy, como un estado de presencia, de realeza,

o realización de  todo lo que surge de la Fuente interna,

reordenada en total armonía con el Todo.

Y esto no es de este mundo o frecuencia 3D.

No soy de aquí

Namaste

Tiempo atrás, hace 2018 años,  nació un ser llamado Joshua, conocido como  Jesús el Cristo. 

Fue un gran maestro, que a sí mismo se reconoció y se reafirmó como  “yo soy Rey”.

Se auto-denominó “Rey  de otro mundo”, justo antes de  ser colgado en una Cruz.

 

«Mi realeza no es de este mundo. Si mi realeza fuera de este mundo, los que están a mi servicio habrían combatido para que yo no fuera entregado a los judíos. Pero mi realeza no es de aquí».

Pilatos le dijo: « ¿Entonces tú eres rey?».

Jesús respondió: «Tú lo dices: yo soy Rey. Para esto he nacido y he venido al mundo: para dar testimonio de la Verdad. El que es de la Verdad, escucha mi Voz».

Juan 18, 33b-37

La característica de este otro mundo al cual pertenecía Joshua, era   la de ser un reino de Verdad. Y de hecho lo asesinaron por expresar lo que él era: ser testigo de la Verdad.

 

Si te adentras en la experiencia de Joshua podrás sentir que él, lo único que hizo, fue ser el mismoYO SOYA esto se le llama conexión interna, autenticidad y coherencia.

Pero quiero que entiendas que este Yo Soy, no la identificación con una forma concreta o si mismo, sino el estado de presencia que se experimenta cuando tu no existes.

Joshua paso su corta vida pública (de apenas tres años) mostrando y enseñando la Verdad.

¿Qué es la Verdad?

¿Qué es la Verdad?

La tercera dimensión física, no es la Verdad.

Apenas es solo la película en la que sentimos y nos desarrollamos, algo así como un mundo virtual, no porque no exista, claro que existe, sino porque es muy parcial y limitada. Es una información sesgada – empequeñecida o recortada-  de la totalidad, y por tanto es errónea, en tanto en cuanto está desconectada del Todo.

Joshua vivía en la Tierra, consciente de su propósito, y totalmente conectado al Todo. Por eso el vivía desde la Verdad y la Verdad se manifestaba a  través suyo.

Fue un gran devastador de la tradición judía, no para   destruirla, sino para ampliarla y darle la nueva conciencia, desde la cual él vivía: estados conciencia que pertenecían y vibraban en frecuencias muy elevadas,  que no eran de aquí eran de otro mundo… la dimensión Crística.

Y claro, lo mataron.

Los judíos no podían aceptar ni entender lo que Joshua hacia o decía.

Joshua les daba el salto cuántico, y si ahora nosotros aun no estamos preparados para entender y recibir, imagínate en aquel entonces.

¿Cómo entender a un ser que dice estar en Unidad con el Padre Creador?

¿Cómo entender a un ser que traspasa todas la leyes físicas de la tercera dimensión, sana enfermos incurables desde nacimiento, resucita muertos,  multiplica la materia y camina sobre las aguas?

Vamos a adentrarnos en la Biblia.

Puedes entender la Biblia como  una biblioteca de varios libros.

El libro de la Apocalipsis es el  libro mas evolucionado de la Biblia, pues en un lenguaje simbólico y místico, trasmite las experiencias de lo cuántico.

Para mí el verso más bello es Apocalipsis 1,8: Yo Soy el alfa y el omega, el que es, quien era y el que está por venir, el Dios del Universo. 

Este es un magnifico aforismo del Vacio, donde el  principio y el final son lo mismo, donde pasado, presente y futuro, coexisten. Esto es el “Yo Soy”. Esto es Dios.

Joshua fue y es un Ser que en la Tierra experimentó  y materializó al completo su Dios interior. Su presencia imponía, sus palabras transformaban y ser tocado por él, sanaba.

Fue un avatar, pero sobre todo fue y es Rey – conectado con lo Todo Posible –  que reordenó  el mundo hacia una nueva Conciencia.

Joshua habló del advenimiento o instauración de esta nueva Conciencia en la Tierra  como de una puerta estrecha que se cerraría. Es un corte. Así es el Plan de Dios.

Hemos de tener presente que el Plan es al  mismo tiempo  la manifestación de la Realidad Una,  cruzándose con la experiencia de los ciclos y de la sucesión de los ciclos (Iluminación y Ascensión)

En este devenir un ciclo acaba y otro inicia (este es el corte),  no sólo para la Tierra, sino también  para todos los mundos y humanidades de este Universo.

Ahora estamos viviendo los tiempos en los que se está creando una nueva realidad, aún informe y en proceso de maduración y materialización.

No es un camino evolutivo, sino un salto  a una nueva realidad y conciencia, que  no es apto para todas las almas. Solo podrán sostener esta nueva conciencia las almas encarnadas con un nivel de alta frecuencia vibracional, en las que lo egoico y egocéntrico no tengan sitio ni influencia.

El escenario caótico, convulso y distópico que ahora vivimos, es el hábitat donde cada uno de nosotros debe convertirse en el héroe que en alinea totalmente con su  rey interior, para su reordenamiento. Todas las almas son situadas frente a sí mismo.

Esto nos lleva a sacar lo mejor y lo peor del sí mimo, y de este modo se va disolviendo  el karma… y el Cielo habitará en la Tierra.

Namaste

Lourdes Tornos Sales